Música

Música Nyahbinghi
"...y se les aparecieron lenguas repartidas,
como de fuego,
asentándose sobre cada uno de ellos"
(Hechos 2:3)



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> 1,2,3 the Devil...
( Coro / Jamaica / 6:37 min / 6.07 MB / mp3 )

> Babylon you gone  
( Coro / Jamaica / 13:08 min / 7.51 MB / mp3 )

> Brother that great stone
( Coro / Jamaica / 7:20 min / 3.36 MB / mp3 )

Come in my litle ones
( Coro / Jamaica / 4:42 min / 4.3 MB / mp3 )

Daniel God
( Coro / Jamaica / 6:39 min / 3.04 MB / mp3 )

Deep in your buket
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Ethiopian Congress moving on
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Glory is coming
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Holy Mt-Zion is a holy place
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How great is our God
( Coro / Jamaica / 3:02 min / 2.79 MB / mp3 )

I have found HIM
( Coro / Jamaica / 12:00 min / 5.50 MB / mp3 )

Israel are your ready
( Coro / Jamaica / 3:52 min / 2.21 MB / mp3 )

It is a long time now
( Coro / Jamaica / 2:48 min / 2.57 MB / mp3 )

I want to know
( Coro / Jamaica / 3:53 min / 3:56 MB / mp3 )

Keep cool Babylon
( Coro / Jamaica / 5:23 min / 2.46 MB / mp3 )

Love is the key
( Coro / Jamaica / 4:23 min / 4.02 MB / mp3 )

Tell me who
( Coro / Jamaica / 4:32 min / 4.16 MB / mp3 )






Danzando en el fuego
Entre los cautivos del rey de Babilonia se encontraban cuatro jóvenes hebreos del linaje real de los príncipes: Daniel, Ananías, Misael y Azarias, de los hijos de Judá.

Eran conocidos por los Caldeos como Beltsasar, Sadrac, Mesac y Abed-nego, y por su conocimiento, inteligencia y buen entendimiento fueron hallados idóneos para servir en el palacio del rey de Babilonia.

Cuando el rey Nabucodonosor ordenó la construcción de una estatua de oro en la provincia de Babilonia llamó a todos sus gobernadores, capitanes y consejeros para su inauguración.

Y estando todos de pie frente a la estatua fue anunciado que por orden del rey todas las naciones, pueblos y lenguas tendrían que arrodillarse y adorar la estatua de oro al momento de oír la música del rey Nabucodonosor. Y cualquiera que no se postre y adore la estatua, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.

Desde entonces, cuando los pueblos, naciones y lenguas oían la música del rey de Babilonia se postraban y adoraban la estatua de oro.

Sadrac, Mesac y Abed-nego fueron acusados por los Caldeos por no cumplir con lo ordenado por el rey. Al ser llevados delante de su presencia, el rey les pregunto: “¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado?

Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?”

Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: “No es necesario que te respondamos sobre este asunto. Porque nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.”

Frente a esta respuesta Nabucodonosor se llenó de ira y mandó a los soldados más fuertes que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo.

Fueron atados con sus vestiduras: túnicas, sandalias y turbantes, y echados dentro del horno de fuego ardiendo.
Como el rey también había ordenado que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado la llama del fuego calcinó a los soldados que habían arrojado al horno a Sadrac, Mesac y Abed-nego.

Luego Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiendo y se espantó al contemplar el interior.

Se levantó apresuradamente y dijo a sus consejeros: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey.

Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.

Entonces Nabucodonosor acercándose nuevamente a la puerta del horno de fuego ardiendo, dijo: “Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid”. Así Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego.

Y se juntaron los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera tenían olor a quemado.

Después de esto Nabucodonosor dijo: “Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios.”

El rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.

Dios de Daniel JAH Rastafari Selah Selassie I JAH Rastafari !!!