miércoles, 5 de noviembre de 2014

Arba Lijoch

Fotografía de Haigaz Boyajian
Arba Lijoch
La banda de huérfanos armenios adoptada por Ras Tafari

Luego de ser Regente de Etiopía en 1916, Ras Tafari comenzó a modernizar gradualmente Etiopía, comenzando por la capital, Addis Ababa.

Logró la admisión de Etiopía en la Sociedad de Naciones en 1923 y sus viajes diplomáticos consiguieron solidificar relaciones estables con el exterior de Etiopía.

La primera de estas visitas diplomáticas fue en 1924, cuando Ras Tafari viajó por Europa y el Medio Oriente con las esperanzas de establecer alianzas estratégicas en Europa. Y fue en el corazón del Medio Oriente –en la ciudad de Jerusalem- donde Ras Tafari conoció a los 40 huérfanos armenios que tendrían un rol protagónico en el desarrollo de la música en Etiopía.

Mientras Ras Tafari recorría Jerusalem visitó el Centro Armenio y quedó maravillado por la Iglesia Apostólica Armenia de St James (Surb Hakobyants Vank.’). El mismo Ras Tafari era un devoto miembro de la Iglesia Ortodoxa Etíope, y notó las grandes semejanzas entre las dos iglesias, como la similitud en la escritura.

Pero, lo más significativo en ese día en que caminaba por el Centro Armenio de Jerusalem, sucedió cuando Ras Tafari observó la marcha de una banda compuesta por 40 jóvenes armenios y se conmovió profundamente por el talento musical de la banda.

Luego de concluir su recorrido por la Iglesia Armenia, Ras Tafari tuvo una conversación con el Patriarca Turyan, quien le contó que estos 40 talentosos músicos eran huérfanos del Genocidio Arménio. También supo de las terribles dificultades financieras que se tenían al mantener a estos huérfanos. En respuesta a esta situación Ras Tafari se ofreció a adoptar y llevar la banda con él a Addis Ababa.


Banda Imperial de Bronces
de Etiopía en el Palacio Imperial
Los 40 huérfanos armenios llegaron a Addis Ababa el 6 de septiembre de 1924 acompañados por el Padre Hovhannes Simonian. Desde ese momento comenzaron a ser conocido como Arba Lijoch (“cuarenta niños” en Amharic, la lengua oficial en Etiopía).

La Arba Lijoch formó la Banda Imperial de Bronces de Etiopía y cada uno de los jóvenes recibió un sueldo mensual, hospedaje y el entrenamiento musical de su director musical Kevork Nalbandian.

El mismo Nalbandian también era huérfano, originario de Aintab (hoy día Gaziantep) en la parte sur del Imperio Otomano.

Fue Nalbandian quien desarrolló las composiciones musicales de la banda. Ras Tafari quedó tan impresionado con el repertorio de la banda que le pidió a Nalbandian que componga la música para el Himno Nacional Etíope. En 1926, Nalbandian compuso el Himno Nacional Etíope titulado “Teferi Marsh, Ethiopia Hoy” que se traduce a “Etiopía, sé feliz” y que fue ejecutado por los huérfanos por primera vez en público durante la coronación oficial de Ras Tafari como Haile Selassie I, Emperador de Etiopía, el 2 de noviembre de 1930 en Addis Ababa.

Un projecto reciente de Silva Sevlian, realizado durante su trabajo en la Universidad de Carolina del Sur, documenta la experiencia de la comunidad armenia en Addis Ababa en esos tiempos, e incluye el testimonio oral de los armenios que fueron testigos de uno de los aniversarios de la coronación a los finales de 1950.


Kevork Nalbandian
director de la banda.
Araxi Aslanian recuerda: “Durante el aniversario de la coronación, el Emperador pasó por la plaza y se detuvo frente a la Iglesia Armenia. La comunidad armenia estaba allí para darle la bienvenida. Los líderes de la comunidad lo saludarían, todo esto ocurrió cuando yo tenía ocho años.

Le di flores al Emperador cuando me acerqué a él, y él me extendió su mano. Luego, fuimos invitados al palacio para el día siguiente. Y cuando fuimos al palacio, al fin tuve la oportunidad de ver donde vivía el Emperador que yo había visto durante toda mi vida!”

Aslanian no fue el único armenio al que Haile Selassie impactó. De hecho, la coronación inicial de Haile Selassie, el 2 de noviembre de 1930, estableció un tono definitivo a la Arba Lijoch y la comunidad armenia en Etiopía. La Arba Lijoch comenzó a presentarse en casi todo evento imperial de estado, y posteriormente entrenó a la banda del ejército y la banda de la Guardia Imperial. Estos 40 huérfanos, que sufrieron la pérdida de los recuerdos de su inocente niñez a causa del genocidio encontraron un faro de esperanza a través de la música.



Fuente consultada:
Ethiopian armenian and their contributions in Ethiopia

In the company of the emperors
Armenians in Ethiopia